Comprando menos, vivirás
mejor
Todo empezó una noche, mis padres estaban en el
tradicional desfile de los años viejos y me encontraba sola e el apartamento de
un cuarto piso de un gran edificio en la avenida Saranty.
Cogí el teléfono y llame a María Camila, mi mejor amiga.
____ ¡Hola! María Camila, ella con suave voz respondió:
____ Hola, Gabriela ¿Cómo estas? Emotivamente le
conteste:
____ Muy bien, quiero que me acompañes hoy a conocer una
nueva tienda que inauguran en la ciudad, quiero comprar muchas cosas nuevas.
María Camila exclamo;
____ ¡Otra vez de compras! Si apenas ayer estuviste
comprando muchas cosas y en tu habitación no hay espacio para otra compra más,
respondí:
____ Hoy arregle mi habitación y bote muchas cosas que no
utilizaba, algunas nunca las use ni las estrene, pero ya comprendí que no me
quieres acompañar te llamare luego.
Estaba enojada, si “enojada” con María Camila que siempre
me reprochaba mi manera de comprar y era algo normal en una adolescente como yo,
estar pendiente en las últimas
tendencias de la moda y enterada de las mejores ofertas en las grandes tiendas
para poderlas aprovechar.
Por un momento observe en la ventana las personas que
caminaban por la calle y me causo curiosidad su comportamiento, unas caminaban
con mucha prisa mirando el reloj, unos caminaban muy lento a causa de su gran
obesidad, otros caminaban con gran agresividad empujando a los demás y algunos
caminaban con las manos en los bolsillos mirando hacia el suelo y con una gran
tristeza.
Cuando de repente se fue la luz y dije:
____ ¡Oh! que paso.
Le temía tanto a la oscuridad y el temor creció mucho mas
cuando me acorde que me encontraba sola, así que decidí buscar rápidamente una
vela, cuando regrese con la vela encendida observo en la ventana y allí ¡si allí!
En frente de la gran ventana se encontraba un grupo de pequeñas estrellas con
un resplandor sin igual muy lentamente abrí la ventana para observar mejor, era
tan fuerte su destello que por un momento lastimaron mis ojos.
Las pequeñas estrellas entraron rápidamente y empezaron a
girar cada vez mas rápido esparciendo una delicada escarcha dorada por todo el
lugar.
Estaba paralizada quizás de miedo o de incertidumbre de
no saber lo que estaba pasando, la vela que traía en mis manos se apago por la
aceleración de mi respiración. Cuando las pequeñas estrellas se detuvieron
dejaron de resplandecer convirtiéndose lentamente en siluetas de diminutas
mujercitas con pequeñas alas tan resplandecientes como si fueran de cristal.
Mi emoción fue tan grande que rompí el silencio con un
fuerte grito y dije:
____ ¡Oh son hadas!
____ ¡Si!
____ ¡Hadas!
Una de ellas lentamente se acerca hacia mí y se poza en
la palma de mi mano, con una gran tristeza en su mirada me observa, no sabia
que estaba pasando y preferí guardar silencio, ella rápidamente cambia su
tristeza en enojo y me dice:
____ Gabriela, la madre tierra y todos los seres mágicos,
encargados de cuidar el planeta no aprobamos tu comportamiento. Y en ese
momento las otras hadas me rodearon con miradas acusadoras.
Estaba paralizada ¡Si! no podía moverme ni mucho menos
hablar y no entendía porque mi comportamiento causaba tanto enojo si nunca
había dañado nada ni a nadie. La hada continúo hablando y dijo:
____ Las personas como tu son las principales responsables
de destruir nuestro bello planeta ¡por ser compradoras excesivas!
Con voz algo temblorosa dije:
____ Me gusta comprar mucho, pero nunca destruir el
planeta
Las hadas hacen un gran esfuerzo y traen una esfera
dorada la cual ilumino todo el lugar, su destello me transporto a diferentes
lugares no tenia cuerpo, pero estaba allí, no tenía ojos pero podía observar.
Fui a un lugar muy concurrido donde había mucha gente comprando y consumiendo
excesivamente, los grandes almacenes abasteciéndose de muchos productos y
atrapando en la red de consumismo a sus clientes, por medio de las ofertas y
descuentos.
Luego me encontraba en otro lugar desconocido pero, mágico
observe un río cristalino y observe las ninfas de los ríos que entristecían el
lugar con su lamento al observar que si río
cristalino oscurecía lentamente a causa de la contaminación y la basura
que arrojaban los humanos, su lamento entristecido pero, muy claro decía.
____ Nuestro canto traerá depresión en los corazones
humanos que participan contaminando nuestros ríos.
Fui rápidamente a otro lugar era un hermoso e inmenso
campo con muchas cosechas y observe muchos gnomos trabajando la tierra tan
agotados para sacar tanto alimento de la madre tierra que decidieron crear una poción
mágica para todos aquellos humanos que consumían mas de lo necesario, la poción
de la “obesidad”.
Observe otro lugar muy oscuro, eran minas las cuales eran
explotadas día y noche agotando los recursos naturales y las riquezas de la
madre tierra y ocasionando la ira de los guardianes de los tesoros “los
duendes” y a las personas que ocasionaban su ira los volvían intolerantes y
agresivas.
Escuche un suspiro tan entristecedor que me conmovió el
alma y observo un viejo roble entristecido por la tala de sus hermanos y decía:
____ Sequía traeré en estas tierras por la maldad humana.
Me transporte hacia las profundidades del mar y observe a
las hermosas sirenas, las guardianas del inmenso mar dejando caer entre sus
bellos rostros lagrimas de cristal al observar sus corales sin color, muriendo
por la contaminación de sus aguas y observando variedad de especies marinas agotándose
por la pesca indiscriminada y ellas muy entristecidas tocando sus liras ¡si
liras! Que transmitían “estrés” a todas las personas que las escucharan.
Y por ultimo observe la cantidad de basura que dejan las
personas por el consumismo excesivo el cual crean gases contaminantes dejando
una gran polución cambiando los colores brillante a grises y causando la ira de
las hadas las cuales ocasionaban fuertes tormentas, tornados y huracanes.
Mis ojos se entristecieron y ¡si! claro que si comprendí
que estaba destruyendo la madre tierra sin querer y comprendí la causa del
comportamiento de las personas que había observado por la ventana.
A pesar de ir al colegio y ver doce materias las cuales
son indispensables para mi vida adulta, no me habían enseñado la importancia en
cuidar el medio ambiente y las consecuencias del consumismo indiscriminado.
Desperté en mi habitación, aun con lágrimas en mi rostro,
timbra el teléfono y era mi amiga, María
Camila, y me dijo:
____ ¡Hola! Gabriela hoy te acompaño a la nueva tienda,
le dije:
____ Hola, María Camila, hoy comprendí que debemos cuidar
el planeta consumiendo únicamente lo necesario para prevenir la contaminación
ambiental y la ira de los seres mágicos que ocasionan las enfermedades de la
nueva era. Me sorprendí tanto que colgué el teléfono, cuando observe en todo el
apartamento una delicada escarcha dorada y comprendí que ellas estuvieron aquí
y no en mis sueños.
FIN
autor : Paola Ballesteros
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